Mineduc ha entregado 102 mil canastas individuales de alimentación para niños y adolescentes de la región durante el periodo de suspensión de clases por la Pandemia.

viernes 28 de agosto, 2020

Hasta la Escuela Pedro Quintana Mansilla de Coyhaique llegaron el seremi de Educación Sergio Becerra Mera y la directora regional de la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas, Junaeb María Luisa Vargas para destacar el importante rol cumplido por los funcionarios y personal manipulador de alimentos de escuelas y jardines infantiles, en el marco del tremendo esfuerzo logístico iniciado a partir de marzo para mantener la alimentación de los niños, a pesar de las dificultades surgidas por el COVID- 19.

Durante estas semanas se ha desarrollado el séptimo ciclo de distribución, que significa la entrega a nivel nacional de 1.844.000 canastas individuales a estudiantes beneficiarios en 12.631  establecimientos educacionales, de los cuales 4.321 son jardines Junji o Integra. Se trata de productos planificados para la preparación del desayuno y almuerzo durante 15 días hábiles (tres semanas), cuyos contenidos nutricionales están basados en la información entregada por las guías alimentarias del Minsal y los programas de Alimentación Escolar y de Párvulos (PAE PAP).

El Seremi de Educación señaló que desde que se decretó la suspensión de clases presenciales en la región de Aysén a la fecha se han entregado 102 mil canastas individuales de alimentación a alumnos de escuelas, liceos y párvulos de jardines infantiles, y ello ha significado un gran despliegue logístico de Junaeb. Para cumplir esta meta ha sido clave el trabajo y esfuerzo de las  manipuladoras de  alimentos de la empresa concesionaria.

“Chile ha sido uno de los pocos países del mundo que desde el primer momento ha entregado alimentación escolar en este estado de pandemia. Hoy ya estamos en la séptima entrega de canastas y yo destaco el trabajo del equipo regional Junaeb y quiero agradecer la labor de las manipuladoras de alimentos de la empresa concesionaria a quienes hoy reconocemos por su colaboración, porque ha permitido que esta alimentación escolar alternativa  llegue a nuestros estudiantes en forma regular y con la debida seguridad sanitaria”, expresó Sergio Becerra.

Por su parte, la directora regional de Junaeb señaló que “Esta ha sido una cadena muy virtuosa en torno a la entrega de canastas individuales. Nosotros hemos entregado a la fecha más de 85 mil canastas a estudiantes de escuelas y liceos y a ello se suman las entregadas a los niños de jardines infantiles por Junji y Fundación Integra. Durante este proceso se ha ido mejorando  la calidad y el formato del producto entregado porque en esto también ha habido un aprendizaje institucional. Nuestras manipuladoras de alimentos han sido un pilar fundamental, ya que no sólo preparan las canastas, sino que llevan el control de la calidad de los alimentos que se incorporan en ella. Reconocemos que este proceso no ha sido fácil, ha significado una tremenda adecuación de nuestro Programa de Alimentación Escolar  pero el balance es positivo”.

Despliegue único

De norte a sur, en cada rincón de Chile, los beneficiarios del Programa de Alimentación Escolar y de Párvulos se encuentran recibiendo su canasta individual de alimentación. Un esfuerzo logístico que ha permitido distribuir más de diez millones de cajas equivalente a 303.000.000 de raciones (desayunos + almuerzos) y 122 mil toneladas de alimentos.

Sin importar la ubicación geográfica y con el compromiso de los funcionarios de Junaeb, más de 36 mil trabajadoras manipuladoras de alimentos, las comunidades escolares, autoridades, las Fuerzas Armadas, Carabineros de Chile, y muchas otras personas, las canastas han llegado a beneficiarios de todo el país, como ha ocurrido en Colchane (a 3.800 metros sobre el nivel del mar), Rapa Nui, en el Archipiélago de Juan Fernández o al Paso el León (zona fronteriza con Argentina).

Cada canasta en nivel escolar aporta, en promedio, 1.300 calorías, en tanto en sala cuna y nivel menor el aporte calórico es de 1.075 y 1.141 calorías respectivamente, por lo que cada estudiante recibe una alimentación rica, nutritiva, saludable y, sobre todo, completa, con frutas y verduras frescas y legumbres, entre otros productos, para asegurar el correcto desarrollo de sus funciones y capacidades.